El hombre amenazó con quitarse la vida y salió en vivo por televisión.

Juan Carlos, un hombre de 67 años, dueño de una parrilla ambulante en Costanera Norte, amenazó con quitarse la vida si le sacaban su lugar de trabajo. Desesperado, el vendedor se atrincheró por más de cuatro horas y media, mostrándose con un cuchillo en el cuello para advertir que si lo desalojaban iba a suicidarse. La escena concluyó alrededor de las 14:30 horas cuando la Policía de la Ciudad se lo llevó detenido.

Un móvil del canal de cable Crónica transmitió toda la secuencia y se pusieron en contacto con el parrillero para que deponga su actitud. “Estoy dispuesto a pagar con mi vida para defender mi trabajo. Yo no soy piquetero, ni soy delincuente, yo laburo para darle de comer a mi familia, hace 40 años que trabajo en este puesto”, dijo Juan Carlos en diálogo con la conductora Georgina Barbarrosa.

A pesar del pedido de la periodista y del resto de los panelistas del programa, el hombre -que trabajó durante casi toda su vida en ese puesto- expresó que su situación era desesperante y que no pensaba bajar el cuchillo. “Arranco desde las 10 hasta las 15 y después por la noche hasta la una de la madrugada. Estoy cansado. No me toca una”, se lamentó.

Personal del Gobierno de la Ciudad acudió a la parrilla, ubicada sobre la avenida Rafael Obligado, para tratar de solucionar la situación y darle asistencia psicológica. Por su parte Cristopher, el hijo del hombre, pidió que nadie se acerque y agregó que únicamente dejaría de amenazar con quitarse la vida si un abogado se hacía presente. “Amo a mi familia. No soy un delincuente”, agregó.

El hijo contó que los problemas con el gobierno porteño vienen desde hace tiempo y que no le ofrecieron una solución. Según informaron las autoridades, el propietario no cuenta con la habilitación que le permite comerciar en ese lugar. “Voy a dar mi vida por mi trabajo. No puedo sacar el cuchillo de mi garganta”, manifestó.

Cerca de las 14:30 horas y luego de cuatro horas y media de tensión en las que hubo que interrumpir el tránsito en la zona, la Policía de la Ciudad se terminó llevando detenido a Juan Carlos por considerarlo un peligro tanto para terceros como para sí mismo y a fines de brindarle asistencia.

En el lugar trabajó la División de Operaciones Especiales de la Metropolitana (DOEM), junto con un Equipo de Negociación en Crisis, Policía de la Ciudad, así como también agentes de tránsito y psicólogos de la fuerza porteña.