El médico se desempeña en la salud pública sanitaria, en la clínica y en la docencia.

Miguel Ángel Schiavone ex decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la de la Universidad Católica Argentina (UCA) y actual rector; fue distinguido en el Salón Perón de la Legislatura porteña, por iniciativa del diputado Daniel Del Sol (Vamos Juntos).

Ignacio Katz, doctor en Medicina por la Universidad de Buenos Aires (UBA) fue quién hizo la presentación de los antecedentes de Schiavone, al cual definió por sus “valores de perseverancia, humildad y tesón”.

Recordó que Schiavone se recibió de medico por UBA con diploma de Honor en 1978. Sus inicios fueron en el Hospital de la Obra Social del Ministerio de Economía y en el Hospital Fernández, donde se incorporó al área de Emergentología. En 2001 llegó al cargo de subdirector de esta institución pública. Y en 2008 fue nombrado Viceministro de Salud del Gobierno de la Ciudad. Como docente se especializó en Salud Pública, donde impartió clases en la UBA, UCA, USAL y UCES.

Katz consideró que “actividad clínica, docente y académica” fueron las pasiones de Schiavone, donde “conjuga con lucidez y coraje, el conocimiento científico – técnico y la comprensión del hombre en el mundo que le toca vivir”. Lo describió como un “médico cabal y ejemplar”.

Del Sol felicitó “al doctor Schiavone por su dedicación y compromiso con la medicina y la enseñanza. Valoramos su destacable desempeño académico, sus obras y su trabajo para mejorar la salud pública de la Ciudad”.

El diputado José Luis Acevedo, Presidente de la Comisión de Salud de la Legislatura, confesó: Miguel Ángel, es un amigo que conozco hace 20 años en este camino de la salud. Siempre estuvo del lado de los sectores más vulnerables. Sé de sus valores y dolores que tuvo que afrontar y hoy me llena de orgullo que esté al frente de una de las universidades más importantes del país”.

Schiavone, luego de recibir el diploma que lo consagró como Personalidad Destacada de las Ciencias Médicas, consideró que debe hacerlo “con alegría y humildad”. Y así comenzó su discurso, afirmando que “muchos lo merecen, por su sacrificio y labor de años”. Recordó a su pediatra de la infancia, su paso por la Escuela Normal del partido de Lomas de Zamora, sus inicios en la Facultad de Medicina (FMED) de la UBA, donde “la llegada fue como un viaje de América a Europa”, ya que ignoraba donde quedaba la calle Paraguay.

Rememoró la guardia en el Hospital Fernández, la cual inició en 1976, su incorporación a la Cátedra de Salud Pública de la FMED en el 9º piso de su edificio, donde hacía frio en invierno y calor en verano, aunque la consideró “la casa de la sabiduría”. Y su incorporación a la UCA a fines de 2002 y la maduración del área de salud en esta unidad de conocimiento superior, con la progresiva incorporación de nuevas carreras como la licenciatura en enfermería. Esos logros se vieron coronados con su elección como el primer rector laico de la UCA. Se autodefinió como un “médico de las personas, médico de las poblaciones y docente”.