Entidades sectoriales, vecinales y ciudadanos de la Ciudad deliberaron sobre el nuevo Código de Edificación, que se encuentra en estado de tratamiento parlamentario.

Convocados por la diputada Victoria Roldán Méndez (Vamos Juntos), Presidenta de la Comisión legislativa de Planeamiento Urbano, vecinos de la Ciudad, comuneros, organizaciones no gubernamentales, asociaciones civiles, entidades profesionales, académicas y comerciales participaron el viernes 18 de mayo de una extensa reunión para preguntar, opinar o proponer en relación con el futuro Código de Edificación de la Ciudad de Buenos Aires.

La Ley N° 2.930 (de la CABA), que constituyó el “Plan Urbano Ambiental”, estableció que el actual Código de la Edificación debía ser reformulado con nuevas normativas que garanticen la seguridad y calidad ambientales de las construcciones. El Código vigente es de 1943 y si bien tuvo actualizaciones menores, muchos conceptos, materiales y tecnologías que se regulaban en él quedaron obsoletos.

Un proyecto del Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, se encuentra en estado parlamentario, en la etapa de análisis en comisiones, como también ocurre con el Código Urbanístico que reemplazará al actual Código de Planeamiento Urbano.

La convocatoria del viernes por la tarde en el “Salón Alfonsín” de la Legislatura porteña tuvo el propósito de tomar nota de los puntos de vista de personas y entidades de la comunidad. Además de Roldán Méndez participaron los diputados Guillermo González Heredia,Sol Méndez(VJ),Javier Andrade(Unidad Ciudadana); el Subsecretario de Registros y Catastro de la Ciudad, Rodrigo Cruz, y otros funcionarios de esa repartición. Esta deliberación se enmarca en el desarrollo de mesas de trabajo con instituciones profesionales y académicas e instancias de participación vecinal, en cumplimiento del artículo 25 de la Ley N° 2.930.

Una larga lista de oradores y de asistentes incluyó a miembros de las juntas comunales, de fundaciones, empresas y corporaciones empresarias, la Facultad de Arquitectura de la UBA, la Asociación de Ingenieros Estructurales, el Instituto IRAM, el Consejo Profesional de Ingeniería Civil y el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo, además de particulares y militantes políticos y sociales.

En la primera reunión de comisión informativa con diputados y funcionarios del Poder Ejecutivo, se había destacado que “el nuevo Código de Edificación propone un cambio de paradigma. Se integrará por un cuerpo principal, complementado por una Reglamentación de carácter técnico, que podrá ser actualizada en forma periódica, facilitando su adecuación en función de los avances tecnológicos y de producción”. Sus objetivos principales serán la seguridad, la calidad y la sustentabilidad en todo proceso constructivo.

El proyecto se divide en cinco títulos: el primero, sobre alcances del marco normativo y generalidades del código; el segundo define procedimientos administrativos de las obras de construcción; el tercero, engloba a todas condiciones y prestaciones; el cuarto,refiere a la etapa de la ejecución de las obras, su seguridad y los controles, y el quinto establece nuevos requerimientos sobre conservación y mantenimientos de los edificios.