El nuevo equipo de Guardavidas Urbanos trabaja junto con Defensa Civil y son vecinos porteños. El 23 de marzo tuvieron su primera misión en Villa Urquiza, durante el temporal.

Una inundación o anegamiento en las calles de una ciudad puede poner en peligro la integridad física no sólo de los vecinos afectados, sino también de sus rescatistas. Es importante estar preparados.

Es por eso que la Ciudad viene entrenando hace seis meses a un equipo deguardavidas urbanospara trabajar ante posibles inundaciones.

“Son 10 guardavidas profesionales, vecinos de la Ciudad, que se suman a los equipos de respuesta de agua”, explicó el Director de Defensa Civil porteño Raúl Garnica, quien detalló que la primera misión fue en Villa Urquiza durante el temporal del pasado viernes 23 de marzo, en donde cumplieron tareas preventivas.

“Estamos muy contentos. Ellos tienen de por sí un entrenamiento muy riguroso, como es el del guardavidas. Todos quieren participar en la Defensa Civil de la Ciudad y servir al vecino, lo que significa un prestigio para ellos”, explicó Garnica, quien agregó que los voluntarios trabajarán en conjunto con el personal de Defensa Civil de forma preventiva en casos de tormentas y lluvias, junto con la Guardia de Auxilio, Logística, Defensa Civil y el Cuerpo de Bomberos para dar una respuesta al vecino en situaciones críticas.

Cuando elservicio meteorológicoinforma fuertes vientos y una caída mayor a 20 o 30 milímetros de agua entra en acción el equipo de guardavidas urbanos. Se emite el alerta amarilla en el cual se despliega un operativo preventivo que incluye botes, motos de agua, camiones 4×4, en barrios que puedan superar el metro de agua”, explicó Garnica.

Si bien a la fecha se entrenaron 10 guardavidas, tras el acuerdo con 14 escuelas de guardavidas porteñas se espera que se sumen más de 50 voluntarios.

“La idea del proyecto es que haya grupos de primera respuesta en caso de inundaciones o anegamiento. Ellos ya saben nadar, trabajan en piletas o en la playa. Pero no tenían la formación del rescate urbano”, explicó el instructor de Defensa Civil Sebastián Conti, quien consideró que ante una inundación en una ciudad los rescatistas se pueden enfrentar con condiciones particulares como vehículos flotando o personas atrapadas en ellos.

Es por eso que la Ciudad viene poniendo en práctica un ciclo de entrenamiento en el que junto con el aprendizaje se ponen en práctica simulacros de rescate en zonas inundadas.

Así fue el que se realizó hace una semana en el Autódromo Juan y Oscar Gálvez. Allí un grupo de 10 guardavidas se prestaron a la práctica de maniobras de rescate que incluyeron la recreación de un auto sumergido con personas en su interior a las que había que socorrer.

¿Cómo se realiza un rescate en inundaciones?“Primero hay que tener en cuenta el abordaje, determinar mucha comunicación con el piloto que nos lleva. Cuando él dice ‘al agua’, es al agua”, explicó Javier Massut, uno de los guardavidas voluntarios, quien detalló los pasos a seguir ante un vehículo con víctimas:“Se determina si entramos por las lunetas o si hay que proceder a la roturas de cristales. Una vez que tenemos asegurada a la víctima y estamos en condiciones de extraerla hacemos la seña para que vengan a buscarnos”.

Todos coinciden con que en una operación de rescate es fundamental el trabajo en equipo, en el que todos deben cuidarse entre sí, ante la incertidumbre que puede traer un terreno inundado.

“En inundaciones no sólo hay agua, hay objetos, visibilidad cero, corriente”, explicó Massut, y agregó:“Vamos a buscar una víctima que se está ahogando y hay cosas que nos pueden lastimar, cortar, clavar. Si no tenemos en cuenta eso y no hacemos un trabajo en equipo la podemos pasar mal”.

En esa línea, coincidió el instructor Sebastián Conti acerca del objetivo de la capacitación como un trabajo colectivo:“Nos vamos conociendo y eso es fundamental. Para que nos llevemos bien y que sepamos bien de qué estamos hablando en el momento del salvataje”.