Los vecinos ya pueden disfrutar de nuevas instalaciones, dos patios de juegos y postas aeróbicas renovadas y hasta de una cancha de fútbol-tenis; además, fue recuperada la fuente de agua.

La Secretaría de Atención y Gestión Ciudadana presentó las obras de renovación de la “Plaza Inmigrantes de Armenia”, ubicada en el barrio de Palermo entre las calles Malabia, Costa Rica, Armenia y Nicaragua. La obra, que demandó una inversión de 8.2 millones de pesos, puso en valor la totalidad de los espacios y sumó una cancha de fútbol tenis como nuevo atractivo.

“Hemos implementado un ambicioso plan de mantenimiento y puesta en valor de las plazas junto a las Comunas que pone el acento en el disfrute de los vecinos”, afirmó Facundo Carrillo, Secretario de Atención y Gestión Ciudadana. En tanto, Alejandro Pérez, Presidente de la Comuna 14, expresó: “Vamos a seguir con las mejoras en los espacios verdes del barrio, que son por excelencia el lugar de encuentro entre todos los vecinos para la reflexión y el esparcimiento”.

Las tareas de puesta en valor contemplaron mejoras en los dos patios de juegos donde se realizó una reparación a nuevo de los pisos con superficies blandas, antigolpes. Los juegos también requirieron reposición de elementos y piezas para quedar adaptados a las nuevas modalidades de seguridad. Asimismo, se agregaron rejas en los canteros que se encuentran en el interior del canil, y que permiten ofrecer mayor seguridad para las mascotas como para las personas.

El sector de las postas aeróbicas, cada día más valorado por los vecinos, requirió el recambio del piso y la reparación de los ocho equipos de ejercitación. Además, y para fomentar la actividad deportiva, se agregó una cancha de fútbol tenis, se renovaron las canchas de ping-pong.

También se intervino los espacios verdes: se realizó la reposición de césped con la colocación de tepes gramma bahiana, una especie de mayor fortaleza y durabilidad. También se realizó una plantación de especies de árboles, arbustos y flores autóctonos. Por último, fue reparada la fuente de agua, un emblema de la plaza y orgullo de los vecinos, que es utilizada por muchas parejas de recién casados para fotografiarse.

Para el autor de esta nota todo lo que pasa en esta plaza siempre es emocionante. Hagamos un poco de autoreferencia. Viví desde mi nacimiento en 1957 en la calle El Salvador entre Malabia y Acevedo (hoy Armenia) a sólo una cuadra de la plaza, que en ese entonces no existía. En efecto, ese espacio era “el gasómetro”. Un depósito de gas en el medio de la Ciudad. Como el que estuvo por bastante tiempo más en General paz y Constituyentes. Con los años se transformó en cocheras para los autos y camiones de Gas del Estado y siempre se dijo que en ese enorme predio se iba a construir una plaza.

Con mis amigos dejamos la piel de nuestras rodillas, porque jugábamos al fútbol en la calle Costa Rica, ya que de una vereda estaba “el gasómetro” o lo que quedaba de él, y en la otra vereda había una usina y sólo un par de vecinos. Es bueno recordar que el tránsito en esos años era insignificante por la zona y la policía prefería que jugáramos allí antes que en otras cuadras del barrio de la que debía corrernos.

Me mudé en septiembre de 1978 al barrio de Colegiales y al poco tiempo construyeron la plaza. Obviamente que la visité muchas veces, pero no es lo mismovisitarla que vivirla. Por eso, cada vez que pasa algo en esa zona, aunque nunca pude disfrutar de la plaza, me invade la nostalgia y es bueno compartirla con nuestros Lectores.