El monumento a Cristóbal Colón volvió a estar de pie. Los encargados de su restauración ya están completando la instalación sobre el pedestal, en la plazoleta frente al Aeroparque Jorge Newbery.

Es el último paso y el más simbólico, en relación al ensamble de este grupo escultórico que se convirtió en un ejemplo de la arbitrariedad a la que puede verse sometido el patrimonio histórico, artístico y cultural de la Ciudad.

La colocación se llevó a cabo la tarde del martes 7 de noviembre. “Estamos muy conformes con el trabajo que se está realizando. Hay un equipo de profesionales interviniendo en la restauración, con una gran formación, y lo están haciendo muy bien”, explicó Teresa Anchorena, Presidenta de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos

El organismo está a cargo de velar “por las buenas técnicas para el montaje y restauración” del conjunto escultórico. Esto quedó establecido en el acuerdo que se firmó en diciembre de 2013 entre los gobiernos de Nación y Ciudad, y que en septiembre de 2014 fue homologado por la Legislatura porteña.

Para las diferentes asociaciones de italianos y descendientes de italianos en el país fue un tema doloroso desde el principio: consideran que se trató de una decisión arbitraria por parte de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Todo el proceso de desmantelamiento, y luego su traslado, también fueron eje de una disputa que no eligieron. Algunas de esas asociaciones estuvieron presentes durante la colocación de la figura de Cristóbal Colón.

Por una cuestión del montaje de los andamios, tras poner a Cristóbal Colón en su pedestal aún queda por colocar la figura de la Justicia, que estará ubicada en la cara que mira hacia el Aeroparque.

El jefe de obra es cineasta, Pedro Nadal, sin dudas aportó una mirada única para la documentación y para la realización de una maqueta tridimensional en la que se ensayó cómo iba a ser el montaje del monumento.